1. Audio
(5-10%). Yo relaciono directamente este método con la explicación
magistral y unidireccional en el aula. Lamentablemente, a día de hoy todavía se
hace un abuso de ella y los resultados o beneficios de la misma no siempre son
todo lo satisfactorios que uno querría. Con ello no quiero decir que la
explicación magistral deba desaparecer, pero sin duda creo que existen métodos
para aprender a estudiar más efectivos..
2. Lectura (10-15%). Leer. Leer para comprender.
Leer para aprender. El éxito del aprendizaje basado en la lectura está ligado a
distintas variables. Entre ellas destacaría la velocidad lectora y el dominio
del vocabulario. Creo que en determinadas edades es una excelente forma de
aprendizaje y más si se refuerza con imágenes.
3. Audiovisual (20-25%). Me atrevería a
decir que el aprendizaje mediante un enfoque audiovisual es uno de los
aprendizajes que más se están utilizando hoy en día en las aulas. Me
parece sumamente importante en la adquisición de cualquier aprendizaje que este
aúne tanto la parte de audio, que podría ser la enseñanza en voz alta de un
docente, como las imágenes que acompañan a dicha enseñanza.
4.
Demostración (25-30%). Se puede y se debe enseñar demostrando.
Creo que se trata de un método de aprendizaje muy válido porque en él subyace
para mí un aspecto fundamental y no es otro que dar fe que aquello que enseñas
tiene una utilidad en la vida real. Mediante la demostración el alumno es capaz
de percibir que aquello que aprende puede resultarle útil en algún momento y
eso mejorará su atención, su interés y su motivación personal.
5. Discusión. (35-50%). La discusión, la argumentación,
el debate, la puesta en común son estrategias de aprendizaje con un alto valor
a la hora de consolidar cualquier tipo de aprendizaje. Con la discusión el
alumno conoce otros puntos de vista a través del intercambio de opiniones.
6.
Práctica. (50-75%). Así como el audio o la explicación magistral
se centran principalmente en el contenido, de lo que se trata es de ir
desplazando de forma paulatina el contenido estrictamente teórico del aula y
hacer que vaya ganando peso la realización de procedimientos en el aula. 7. Enseñar a otros (90%).
Conseguir que un alumno sea capaz de enseñar a otros es, sin duda, uno de los
mayores retos que debe perseguir la educación actual. Proyectando la enseñanza
de un alumno hacia otro lo que se facilita es el desarrollo autónomo del
proceso de enseñanza-aprendizaje de dicho alumno. Enseñando a enseñar
permite al alumno ponerse en la piel del docente, asumir su rol en el aula y
darse cuenta del reto que supone la enseñanza. Enseñando a aprender se
demuestra que el docente no tiene el conocimiento absoluto, no tiene el saber
absoluto. Y, cómo no, es una de las formas más efectivas para consolidar
cualquier aprendizaje.
conclusión. Cómo estudiar mejor para aprender mejor.
Creo que
coincidirás conmigo en que el porcentaje que aparece en cada tipo de aprendizaje
es meramente orientativo. Aun así, quiero pensar que tiene un determinado
sentido y sirve para reflexionar sobre cuál es el método que con más frecuencia
aplicas en el aula. Aunque todos los métodos facilitan el aprendizaje, hay unos
que tienen una tasa de éxito mayor que otros. El problema es que aquellos que
funcionan mejor no siempre son los que aplicas en el aula. Es más, seguramente
muchos de ellos los pones en práctica en contadas ocasiones. A mí, al menos, me
sucede. Pero la clave está en reflexionar no sólo sobre QUÉ enseñas. Creo
que hay que ser mucho más ambicioso y darle la importancia que se merece al
CÓMO enseñas en el aula. De la reflexión y de tu determinación por mejorar el
proceso de enseñanza-aprendizaje de tus alumnos dependerá en gran medida
la calidad del aprendizaje de tus alumnos. ¿Aceptas el reto?
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